LA BICILECTURA LLEGA A LA ESCUELA

Hay niños que no pueden estarse quietos sentados y esta nueva clase de lectura les viene como anillo al dedo, porque ese es el objetivo.
John Lee estaba leyendo un libro mientras pedaleaba una bicicleta estática en el gimnasio cuando tuvo una brillante idea. A veces andamos tan ocupados que no tenemos tiempo para leer y el único momento que encontró para dedicar un rato a su libro fue mientras pedaleaba en el gimnasio.
Como consejero de escuelas primarias en Carolina del Norte, tenía una amplia experiencia en los temas más polémicos que se manejan en las escuelas. Y uno de los principales es fomentar la lectura entre los alumnos de cada centro. Pensó que a los niños les parecería divertido hacer ejercicio mientras que leían o al contrario. Pensó en cómo conseguir algunas bicicletas estáticas y en cómo transformarlas. Consiguió convencer al director de un centro e implicar al mismo en el proyecto.

bicilectura
Empezó montando una sola bicicleta al fondo de la clase. Esta única bicicleta despertó tanto interés entre los niños de la clase que pronto hubo que pensar en la forma de conseguir algún tipo de subvención para montar más bicicletas y después para implementar esta idea en más aulas. Al final se consiguieron subvenciones y patrocinadores y el plan se puso en marcha a mayor escala.
Los profesores pensaron en hacer tiempos de lectura de entre 15 y 20 minutos en la sala de las bicicletas y los estudiantes trajeron de casa un libro de lectura educativa a su gusto. El programa se llamó: Leer y Pedalear.
A los niños simplemente les encantó leer y a la vez moverse. El colegio necesitaba obtener datos de si había beneficios reales en este tipo de aprendizaje y se realizaron prueba que demostraron que los alumnos que leyeron en esta especial aula obtuvieron mejores resultados en sus pruebas de aptitud a nivel estatal de lectura.
En la actualidad este programa existe en al menos en 30 de los estados de todo el país (USA) y la mayoría de los educadores están apoyando esta iniciativa. Y no sólo se están utilizando bicicletas estáticas, sino algo que llama bandas hinchables y pelotas de ejercicio que también se utilizan en las aulas.
Además de los beneficios de la mejora en la lectura, este tipo de ejercicio es estupendo para aquellos niños para los que el atletismo no es su fuerte. Dado que cada niño puede regular la velocidad y la intensidad del pedal, esté puede establecer su propio ritmo sin ningún tipo de presión.
Así que si tienes una bicicleta estática cogiendo polvo al fondo del garaje, piense en cómo puedes transformarlo en un centro de lectura para tus niños en tu propia casa.

Leave a Reply